verso converso

aportes incorrectos después de haber caído del caballo...

Y él les dijo: «Así, todo escriba que ha llegado a ser discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo.» (Mt 13,52)


octubre 12, 2004

contemplativos

Hubo un post reciente de Esperando nacer sobre vida monástica en la Iglesia que levantó polvareda según me comentó su autor. Las resonancias llegaron hasta Japón.

Del rico comentario de Ignacio, quien se nota que sabe mucho, me dolió su opinión sobre la "nefasta" influencia de Merton sobre la Orden Trapense. Acusa al monje de promover actitudes heréticas en su afán sincrético con oriente. Esto me ha dolido porque Merton ha sido y sigue siendo, a través de su obra, un gran compañero desde mi conversión. Creo que le dolería escuchar esa crítica, que por otra parte no es nada nueva.

Me quedo con la definición de vida monástica que nos aporta Maricruz desde Japón:
Vivir, más que hacer. Profundizar, más que definir. Contemplar y unificar, más que examinar y clasificar

Quién pudiera.

¿Y vos, Thomas querido, qué decís?

“Hermano, el contemplativo no es el hombre que tiene visiones flamígeras del querubín llevando a Dios en su carro imaginario, sino sencillamente el que ha arriesgado su mente en el desierto más allá del lenguaje y de las ideas, allí donde Dios se encuentra en la desnudez de la confianza pura, es decir, en la total entrega de nuestra pobreza y de nuestra condición inacabada para dejar de aferrar nuestras mentes en un nudo sobre sí mismas, como si el pensar nos hiciera existir.

El mensaje de esperanza que te ofrece el contemplativo es, pues, hermano, que no necesitas encontrar tu camino a través de la maraña del lenguaje y de los problemas que hay hoy en día en torno a Dios, sino que tanto si lo comprendes como si no, Dios te ama, está presente en ti, vive en ti, mora en ti, te llama, te salva y te ofrece una comprensión y una luz que no se parecen en nada a la que jamás hallas podido encontrar en libros o escuchado en sermones.

El contemplativo no tiene nada que decirte salvo asegurarte que si te atreves a penetrar en tu propio silencio y te arriesgas a compartir esa soledad con otros solitarios que busquen a Dios a través tuyo, entonces recobrarás de verdad la luz y la capacidad de entender lo que está más allá de las palabras y de las explicaciones porque está demasiado cerca como para ser explicado: es la unión íntima en la profundidad de tu corazón, del espíritu de Dios y de tu propio ser más íntimo y secreto, de modo que tú y Él sois en verdad un solo Espíritu. Te amo, en Cristo.”

(Thomas Merton, “Mensaje a los contemplativos del mundo”, 21 de agosto de 1967, en respuesta a una
petición expresa del Papa Pablo VI)

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

> me dolió su opinión sobre la "nefasta" influencia de Merton sobre la Orden Trapense. Acusa al monje de promover actitudes heréticas en su afán sincrético con oriente. Esto me ha dolido porque Merton ha sido y sigue siendo, a través de su obra, un gran compañero desde mi conversión. Creo que le dolería escuchar esa crítica, que por otra parte no es nada nueva.

Amistades y dolores no dicen mucho que digamos sobre la justicia de las críticas. Yo no sé.

También me pregunto qué es eso de "en respuesta a una
petición expresa" del Papa... 'expresa' a quién, por qué
y sobre qué ? La verdad, me suena a esas cosas que se copian de una página a otra para dar autoridad... y esta, por ejemplo,
me huele bastante feo.

Cierto es que a mí Merton no me inspira mucha confianza.

Algunos links

http://www.firstthings.com/ftissues/ft9702/articles/revessay.html
http://7habitus.stblogs.org/archives/005934.html
http://www.touchstonemag.com/docs/issues/13.8docs/13-8pg28.html
http://www.espaciosdigital.com/articulos/verarticulo.asp?ID=128
http://fraypacifico.galeon.com/page12.html

[tocayo]

11:26 a.m.  
Blogger Hernan said...

Querido tocayo:
Gracias por comentar.
No cuestioné la justicia de la crítica (al contrario elogié las virtudes del crítico), sólo comenté mi dolor ante ella y de eso sí saben amistades o amores.

"En la vida espiritual hay que proteger el gozo y el consuelo de la caridad contra las razones aparentes, contra los espíritus discutidores, perfeccionistas, impugnadores, suspicaces (los maestros de la sospecha), escépticos o simplemente distractivos."
de Horacio Bojorge SJ (del libre "En mi sed me dieron vinagre")

Que yo sepa (lo que es siempre poco), Merton no recibió ni en vida ni postmortem ningún veto doctrinal de parte de las autoridades de la Iglesia (como es el caso de De Mello, por ejemplo) y eso que escribió mucho y de todo. Por otra parte, como buen converso escrupuloso alertado además por lo que viene, no me considero nada laxo con respecto a falseamientos espirituales o catequisticos y sin embargo no encuentro ni una letra en lo que he leído de Merton que me aleje de la fe en Cristo Jesús y en su Iglesia. Además, y lo que es más importante, me llena de gozo el alma leerlo.

Podemos discutir, si querés cuan utilizable es su obra para los falseadores de la Fe, pero en ese sentido tenemos que discutir también el mensaje de San Francisco, Sante Teresa y el mismísimo Jesús.

Ah, tenés razón con respecto a la poca confiabilidad de la "petición expresa", lo transcribí de buena fe del prólogo de un ensayo de dos teólogos, después te paso la cita.

Un zoabra

1:46 p.m.  
Blogger Hernan said...

He masticado durante la tarde mi apología de Merton
Lo que tengo que decir es lo siguiente:
1) Conozco demasiado poco sobre Merton, su obra y los diversos aspectos de su vida pública como para meterme en algún tipo de discusión al respecto.
2) Igual digo: No se si la relajación de costumbres de los trapenses del norte que menciona Ignacio se debe a alguna idea introducida por Merton, al ejemplo de Merton o al espíritu de Merton. Quizás ambos, la OCSO y Merton, fueron transformados a su manera por el siglo XX y sus variaciones son el fruto de su tiempo. Quizás no. Quizás exista relación causal.
Tampoco sé si esa relajación es necesariamente mala.
De cualquier manera respeto muchísimo la opinión de Ignacio.
3)Conozco a mi tocayo más que a Merton y si a él, con su equilibrio, erudición e inteligencia privilegiada, el monje no le genera confianza tengo motivos más que suficientes para desconfiar un poquito, al menos de su mensaje teológico, filosófico o político.
4) No obstante, prefiero seguir acercándome a Merton como a un hombre que ha pasado por algo parecido a lo de uno y que se ha mantenido valiente en la búsqueda y sincero en su relación con Dios, y que desde ahí tiene algo que decirme. Sin agrandarlo ni cuestionarlo, como a un amigo bah...

gracias por los links

11:51 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Mi intención no era meterme en la cuestión "Thomas Merton" en sí, sino en la influencia que dejó en la OCSO. De todos modos, hablar de una es hablar de la otra. Si me preguntan, creo que Merton era un hombre bien intencionado, muy talentoso y un contemplativo serio. Creo también que tenía defectos personales muy marcados -bien detallados en el artículo de First Things que cita Hernán G.- que determinaron su "legado espiritual", proyectado de algún modo bastante problemático en la OCSO de hoy.
Saludos.
Ignacio

7:13 p.m.  

Publicar un comentario

<< Home

Powered by Blogger